Las figuras literarias o retóricas tienen que ver con un uso
no convencional del lenguaje que potencia su capacidad expresiva y de
significación. En la entrada de hoy nos ocuparemos de la hipérbole y el eufemismo,
recursos que utilizamos en nuestro lenguaje cotidiano, pero que también pueden
tener un uso estético o literario.
LA
HIPÉRBOLE
La hipérbole consiste en utilizar palabras o frases que
exageran en exceso las características o cualidades de algo o alguien para
resaltar lo que se quiere decir o hacer énfasis. En la literatura esta
exageración tiene una intención estética, hacer inolvidable una idea o imagen.
Ejemplos:
Uso cotidiano:
Te
lo dije mil veces y no me oíste.
La
música se escuchaba a kilómetros.
Ella
gasta kilos y kilos de todo sin medida y después dice que no le alcanza el
sueldo.
Es
tan delgado como un pabilo.
Uso literario:
"No hay extensión más
grande que mi herida". Miguel Hernández
"Por tu amor me duele
el aire...el corazón y el sombrero". Federico García Lorca
"La poesía/Es la camisa
férrea de mil puntas cruentas/Que llevo sobre el alma". Rubén Darío
"¡Oh, más dura que
mármol a mis quejas, y al
encendido fuego en que me
quemo más helada
que nieve, Galatea!"
Garcilaso de la Vega
El poema "A una nariz"
del poeta clásico español Francisco de Quevedo todo él es una hipérbole
A UNA NARIZ
Érase un hombre a una nariz
pegado,
Érase una nariz superlativa,
Érase una nariz sayón y
escriba,
Érase un peje espada muy
barbado.
Érase un reloj de sol mal
encarado,
Era una alquitara pensativa,
Érase un elefante boca
arriba,
Era Ovidio Nasón más
narizado.
Érase un espolón de una
galera,
Érase una pirámide de
Egipto,
Las doce Tribus de narices
era.
Érase un naricísimo
infinito,
Muchísimo nariz, nariz tan
fiera
Que en la cara de Anás fuera
delito.
Francisco de Quevedo
EL
EUFEMISMO
Al contrario de la hipérbole, el eufemismo es una palabra o
frase, políticamente aceptable, que se
utiliza para sustituir a otra que de utilizarse podría ofender a una persona o
grupo. Por ejemplo, cotidianamente, cuando decimos "invidente" en vez
de decir "ciego", o "persona de color" y no
"negro", o cuando utilizamos la palabra "discapacitado", estamos
haciendo uso del eufemismo. Así también cuando disimulamos frente a algo que no
nos gusta ("Bueno, no está del todo mal"...) o cuando describimos una
situación bochornosa ("Es que se pasó un poco de copas"...) o cuando
describimos a una persona fea y decimos "Es poco agraciada". Hay
asimismo un uso público aceptado del eufemismo, como cuando un medio de
comunicación se refiere a "países del Tercer mundo o países en vías de
desarrollo" para referirse a los países pobres o subdesarrollados. O decir
que alguien desempeña "el oficio más antiguo del mundo", para decir
que se dedica a la prostitución. El uso literario, generalmente sigue al uso
cotidiano, encontramos en textos narrativos o poéticos palabras o frases que
atenúan aquello que desea expresarse para no decirlo directamente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario