Como señalé en la entrada anterior de "Tu correctora en la red", las figuras literarias
contribuyen a dar expresividad al texto. Hoy deseo compartir varias figuras
literarias que son especialmente usadas en la poesía, pero que también
utilizamos cotidianamente.
EL
EPÍTETO: Es el uso de un adjetivo calificativo que añade una
cualidad o la subraya, pero sin modificar la comprensión. Es el caso del famoso
verso de Gustavo Adolfo Becquer,
"Volverán las oscuras golondrinas"...
Esas "oscuras
golondrinas" son un símbolo, hacen mención a una clase de pájaro, pero al
mismo tiempo, su oscuridad hace referencia a una emoción, a la tristeza por la
pérdida de una persona. Veamos el verso en su contexto, en el poema:
Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a
colgar,
y otra vez con el ala a sus
cristales,
jugando llamarán;
pero aquellas que el vuelo
refrenaban
tu hermosura y mi dicha al
contemplar;
aquellas que aprendieron
nuestros nombres,
esas... ¡no volverán!
Volverán las tupidas
madreselvas
de tu jardín las tapias a
escalar,
y otra vez a la tarde, aun
mas hermosas,
sus flores abrirán;
pero aquellas cuajadas de
rocío,
cuyas gotas mirábamos
temblar
y caer, como lágrimas del
día...
esas... ¡no volverán!
Volverán del amor en tus
oídos
las palabras ardientes a
sonar;
tu corazón, de su profundo sueño
tal vez despertará;
pero mudo y absorto y de
rodillas
como se adora a Dios ante su
altar,
como yo te he querido...
desengáñate,
¡así no te querrán!
La imagen "Su níveo
rostro", por ejemplo, además de describir el tono de un rostro, está
vinculada, por analogía, con la pureza, con la inocencia. Hay epítetos que
usamos cotidianamente que reiteran una cualidad intrínseca de lo mencionado:
"Había un sol radiante"
"Íbamos por una selva tupida"
EL
SÍMIL: Figura retórica que consiste en hacer una comparación
de manera explícita, a través de la expresión "como" o
"cual", entre dos referentes que comparten alguna cualidad.
"Corriendo el pez frío como relámpago mojado". (Pablo
Neruda)
En este caso se compara el
brillo de las escamas del pez que nada en el agua con el brillo del relámpago.
"La noche estaba oscura
cual boca de lobo".
En este caso se compara la
oscuridad de la noche a la de la boca del lobo, por analogía, para resaltar su
peligro, su misterio.
LA
METÁFORA: Etimológicamente viene del latín, metá, más allá, y pherein, trasladar.
Esta figura o tropo literario consiste en trasladar el sentido recto de las
palabras en otro figurado, en virtud de una comparación tácita. A diferencia
del símil la comparación no se hace de manera explícita. Un uso cotidiano de la
metáfora es la frase "El tiempo es oro", para indicar la importancia
de organizar bien el tiempo para que sea productivo o la importancia de
respetar el tiempo ajeno, por las mismas razones. Un ejemplo literario de la
metáfora es la descripción que Cervantes hace de Dulcinea en Don Quijote de la Mancha:
Su
nombre es Dulcinea... sus cabellos son oro, su frente campos elíseos, sus cejas
arcos de cielo, sus ojos soles, sus mejillas rosas, sus labios corales, perlas
sus dientes, alabastro su cuello, mármol su pecho, marfil sus manos...
EL
OXÍMORON. En esta figura literaria se entrelazan palabras cuyo
significado es contrario. Pero en el conocido soneto de Francisco de Quevedo
"Definición del Amor" estos contrarios se entrelazan de manera
magistral y elocuente:
DEFINICIÓN DEL AMOR
Es hielo abrasador, es fuego
helado,
es herida que duele y no se
siente,
es un soñado bien, un mal
presente,
es un breve descanso muy
cansado.
Es un descuido que nos da
cuidado,
un cobarde con nombre de
valiente,
un andar solitario entre la
gente,
un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero
paroxismo;
enfermedad que crece si es
curada.
Este es el niño, Amor, éste
es su abismo.
¡Mirad cuál amistad tendrá
con nada
el que en todo es contrario
de sí mismo!
Francisco de Quevedo

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