sábado, 26 de septiembre de 2015
Curso de redacción y metodología de la investigación
Hoy de 2 a 5 pm inicio Curso de Redacción y Metodología de la Investigación en el Museo de Arte Afroamericano, a 100 metros del Iesa. Si estás entrando a la Universidad, estás en tesis o tienes un proyecto de investigación o escritura, este curso es para ti.
Licenciada Beatriz Alicia García
miércoles, 9 de septiembre de 2015
Curso de redacción en el Museo de Arte Afroamericano
¿Necesitas mejorar tu redacción? El próximo 14 de septiembre comenzaré Curso de redacción para estudiantes universitarios y profesionales en el Museo de Arte Afroamericano de Caracas, en San Bernardino, a 100 metros del Iesa. Los lunes y miércoles de 3 a 4:30 pm y los sábados de 2 a 5 pm.
miércoles, 19 de agosto de 2015
EL PODER DE LAS PALABRAS
Es fundamental entender el poder que tienen las palabras en
nuestra vida. El lenguaje, las palabras, son nuestra manera de expresarnos, de
comunicarnos, y de entender el mundo que nos rodea. Pueden abrirnos puertas,
caminos, afectos, o pueden cerrarlos para siempre. Pueden ensanchar nuestra
mente a la comprensión de diversos fenómenos, de las más diversas ideas. Por
eso importante enriquecer nuestro lenguaje, y eso se hace a través de la
lectura. Pero no basta el manejo del lenguaje para comunicarse adecuadamente,
bien sea de manera oral, o de manera escrita. El lenguaje no es transparente.
Hay una distancia entre lo que pensamos y lo que decimos, pero así también
entre lo que decimos y lo que puede estar entendiendo nuestro interlocutor. Hay
situaciones de contexto que es necesario tomar en cuenta cuando utilizamos el
lenguaje. ¿Qué finalidad tienen nuestras palabras?¿Quién es nuestro
interlocutor?¿En qué contexto las estamos diciendo? Hay mensajes que en sí
mismos podrían ser inofensivos, pero dichos a la persona inadecuada, en el
contexto inadecuado o de una forma inadecuada, pueden convertirse en un mensaje
ofensivo. El lenguaje se usa en un contexto de interacción social. Si usted se
dirige a un superior es conveniente utilizar un lenguaje apropiado; si se
conversa con una persona que está molesta, debe tomarse en cuenta esa situación
particular de contexto; si se comunica con una persona de otra cultura, lo que
para usted es obvio no necesariamente lo es para la otra persona. Por lo tanto,
es pertinente no olvidar el poder de las palabras y su influencia en nuestras vidas cotidianas.
martes, 21 de julio de 2015
El uso del guión
La raya o guión largo (—) puede utilizarse aisladamente, o al igual que otros signos de puntuación, puede utilizarse como signo de apertura y cierre que encierre un elemento o enunciado. Este signo puede tener los siguientes usos:
1.- Para encerrar aclaraciones o incisos que interrumpen el discurso.
Ejemplos:
Llevaba la fidelidad a su superior —un buen jefe, sin duda— a extremos insospechados.
La esperaba —con anhelo— pero, lamentablemente, no llegó.
2.- Para señalar cada una de las intervenciones de un diálogo. En ese caso se coloca delante de las palabras que conforman dicha intervención.
Ejemplo:
—¿Qué estabas pensando?
—Nada en particular, me distraje.
3.- Para introducir o encerrar los comentarios del narrador a las intervenciones de los personajes en un texto narrativo de ficción. En ese caso se coloca una sola raya delante del comentario del narrador, sin necesidad de cerrarlo con otra, cuando las palabras del personaje no continúan inmediatamente después del comentario.
Ejemplo:
—Espero que no ocurra nada que lamentar —dijo Alberto, con evidente incomodidad.
Se escriben dos guiones, uno de apertura y otro de cierre, en el caso de que luego del inciso, el personaje continúe su intervención. Si es necesario colocar un signo de puntuación, una coma o un punto, se coloca después de sus palabras, y tras el guión de cierre.
Ejemplo:
—Deberíamos hablar con él —dijo Ernesto—. No podemos permitir que lo siga engañando.
4.- El guión también se usa en algunas listas, como índices alfabéticos de libros o bibliografías. En ese caso el guión indica que se ha omitido una palabra, ya sea un concepto antes citado o el nombre de un autor que se repite.
Ejemplo:
Ortega y Gasset, J.: España invertebrada. (1920-22).
—: La rebelión de las masas (1930).
—: Idea del teatro (1946).
lunes, 29 de junio de 2015
El uso del paréntesis
Los paréntesis ( ) son signos que se utilizan para
introducir elementos incidentales o aclaratorios en un enunciado. Pueden
utilizarse en los siguientes casos:
a)
Cuando se interrumpe el sentido del discurso
con un inciso aclaratorio, sobre todo si este es largo o de escasa relación con
el texto anterior o posterior:
Ejemplo:
El
abuelo de Alberto (en su juventud fue un brillante cirujano) parecía una
estatua sentado en aquel sillón.
b)
Para intercalar algún dato o precisión:
fechas, lugares, significados de siglas, el autor u obra citados.
Ejemplos:
El año
de su nacimiento (1616) es el mismo año en que murió Cervantes.
Toda
su familia nació en Córdoba (Argentina).
Una
ONG (Organización No Gubernamental) ha de ser, por principio, una asociación
sin fines de lucro.
“El
que quiere de esta vida todas las cosas a su gusto, tendrá muchos disgustos”.
(Francisco de Quevedo)
c)
Cuando se transcriben o reproducen textos,
códices o inscripciones con abreviaturas, se pueden utilizar los paréntesis
para reconstruir las palabras completas o los elementos que faltan en el
original y se suplen.
Ejemplo:
Imp
(eratori) Caes (ari)
d)
En la transcripción de textos se utiliza el paréntesis,
junto con los puntos suspensivos, para señalar que se ha omitido parte del
texto al realizar la cita.
Ejemplo:
Hasta
aquí (...) la obra visible de Menard, en su orden cronológico. Paso ahora a la
otra: la subterránea, la interminablemente heroica, la impar. También, ¡ay de
las posibilidades del hombre!, la inconclusa. Esa obra (...) consta de los
capítulos noveno y trigésimo octavo de la primera parte del Don Quijote y de un
fragmento del capítulo veintidós.
(Jorge
Luis Borges, Ficciones)
e)
También se usa el paréntesis en las letras y
números que encabezan las clasificaciones. Se usan ambos paréntesis o
únicamente el de cierre.
Ejemplo:
Los
libros podrán encontrarse en los siguientes lugares:
(a) En los estantes superiores de la sala de
juntas.
(b) En los armarios de la biblioteca principal.
a)
En los estantes superiores de la sala de
juntas.
b)
En los armarios de la biblioteca principal.
martes, 23 de junio de 2015
LAS FIGURAS LITERARIAS 2. EL EPÍTETO, EL SÍMIL, LA METÁFORA y EL OXÍMORON
Como señalé en la entrada anterior de "Tu correctora en la red", las figuras literarias
contribuyen a dar expresividad al texto. Hoy deseo compartir varias figuras
literarias que son especialmente usadas en la poesía, pero que también
utilizamos cotidianamente.
EL
EPÍTETO: Es el uso de un adjetivo calificativo que añade una
cualidad o la subraya, pero sin modificar la comprensión. Es el caso del famoso
verso de Gustavo Adolfo Becquer,
"Volverán las oscuras golondrinas"...
Esas "oscuras
golondrinas" son un símbolo, hacen mención a una clase de pájaro, pero al
mismo tiempo, su oscuridad hace referencia a una emoción, a la tristeza por la
pérdida de una persona. Veamos el verso en su contexto, en el poema:
Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a
colgar,
y otra vez con el ala a sus
cristales,
jugando llamarán;
pero aquellas que el vuelo
refrenaban
tu hermosura y mi dicha al
contemplar;
aquellas que aprendieron
nuestros nombres,
esas... ¡no volverán!
Volverán las tupidas
madreselvas
de tu jardín las tapias a
escalar,
y otra vez a la tarde, aun
mas hermosas,
sus flores abrirán;
pero aquellas cuajadas de
rocío,
cuyas gotas mirábamos
temblar
y caer, como lágrimas del
día...
esas... ¡no volverán!
Volverán del amor en tus
oídos
las palabras ardientes a
sonar;
tu corazón, de su profundo sueño
tal vez despertará;
pero mudo y absorto y de
rodillas
como se adora a Dios ante su
altar,
como yo te he querido...
desengáñate,
¡así no te querrán!
La imagen "Su níveo
rostro", por ejemplo, además de describir el tono de un rostro, está
vinculada, por analogía, con la pureza, con la inocencia. Hay epítetos que
usamos cotidianamente que reiteran una cualidad intrínseca de lo mencionado:
"Había un sol radiante"
"Íbamos por una selva tupida"
EL
SÍMIL: Figura retórica que consiste en hacer una comparación
de manera explícita, a través de la expresión "como" o
"cual", entre dos referentes que comparten alguna cualidad.
"Corriendo el pez frío como relámpago mojado". (Pablo
Neruda)
En este caso se compara el
brillo de las escamas del pez que nada en el agua con el brillo del relámpago.
"La noche estaba oscura
cual boca de lobo".
En este caso se compara la
oscuridad de la noche a la de la boca del lobo, por analogía, para resaltar su
peligro, su misterio.
LA
METÁFORA: Etimológicamente viene del latín, metá, más allá, y pherein, trasladar.
Esta figura o tropo literario consiste en trasladar el sentido recto de las
palabras en otro figurado, en virtud de una comparación tácita. A diferencia
del símil la comparación no se hace de manera explícita. Un uso cotidiano de la
metáfora es la frase "El tiempo es oro", para indicar la importancia
de organizar bien el tiempo para que sea productivo o la importancia de
respetar el tiempo ajeno, por las mismas razones. Un ejemplo literario de la
metáfora es la descripción que Cervantes hace de Dulcinea en Don Quijote de la Mancha:
Su
nombre es Dulcinea... sus cabellos son oro, su frente campos elíseos, sus cejas
arcos de cielo, sus ojos soles, sus mejillas rosas, sus labios corales, perlas
sus dientes, alabastro su cuello, mármol su pecho, marfil sus manos...
EL
OXÍMORON. En esta figura literaria se entrelazan palabras cuyo
significado es contrario. Pero en el conocido soneto de Francisco de Quevedo
"Definición del Amor" estos contrarios se entrelazan de manera
magistral y elocuente:
DEFINICIÓN DEL AMOR
Es hielo abrasador, es fuego
helado,
es herida que duele y no se
siente,
es un soñado bien, un mal
presente,
es un breve descanso muy
cansado.
Es un descuido que nos da
cuidado,
un cobarde con nombre de
valiente,
un andar solitario entre la
gente,
un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero
paroxismo;
enfermedad que crece si es
curada.
Este es el niño, Amor, éste
es su abismo.
¡Mirad cuál amistad tendrá
con nada
el que en todo es contrario
de sí mismo!
Francisco de Quevedo
lunes, 15 de junio de 2015
LAS FIGURAS LITERARIAS. LA HIPÉRBOLE Y EL EUFEMISMO
Las figuras literarias o retóricas tienen que ver con un uso
no convencional del lenguaje que potencia su capacidad expresiva y de
significación. En la entrada de hoy nos ocuparemos de la hipérbole y el eufemismo,
recursos que utilizamos en nuestro lenguaje cotidiano, pero que también pueden
tener un uso estético o literario.
LA
HIPÉRBOLE
La hipérbole consiste en utilizar palabras o frases que
exageran en exceso las características o cualidades de algo o alguien para
resaltar lo que se quiere decir o hacer énfasis. En la literatura esta
exageración tiene una intención estética, hacer inolvidable una idea o imagen.
Ejemplos:
Uso cotidiano:
Te
lo dije mil veces y no me oíste.
La
música se escuchaba a kilómetros.
Ella
gasta kilos y kilos de todo sin medida y después dice que no le alcanza el
sueldo.
Es
tan delgado como un pabilo.
Uso literario:
"No hay extensión más
grande que mi herida". Miguel Hernández
"Por tu amor me duele
el aire...el corazón y el sombrero". Federico García Lorca
"La poesía/Es la camisa
férrea de mil puntas cruentas/Que llevo sobre el alma". Rubén Darío
"¡Oh, más dura que
mármol a mis quejas, y al
encendido fuego en que me
quemo más helada
que nieve, Galatea!"
Garcilaso de la Vega
El poema "A una nariz"
del poeta clásico español Francisco de Quevedo todo él es una hipérbole
A UNA NARIZ
Érase un hombre a una nariz
pegado,
Érase una nariz superlativa,
Érase una nariz sayón y
escriba,
Érase un peje espada muy
barbado.
Érase un reloj de sol mal
encarado,
Era una alquitara pensativa,
Érase un elefante boca
arriba,
Era Ovidio Nasón más
narizado.
Érase un espolón de una
galera,
Érase una pirámide de
Egipto,
Las doce Tribus de narices
era.
Érase un naricísimo
infinito,
Muchísimo nariz, nariz tan
fiera
Que en la cara de Anás fuera
delito.
Francisco de Quevedo
EL
EUFEMISMO
Al contrario de la hipérbole, el eufemismo es una palabra o
frase, políticamente aceptable, que se
utiliza para sustituir a otra que de utilizarse podría ofender a una persona o
grupo. Por ejemplo, cotidianamente, cuando decimos "invidente" en vez
de decir "ciego", o "persona de color" y no
"negro", o cuando utilizamos la palabra "discapacitado", estamos
haciendo uso del eufemismo. Así también cuando disimulamos frente a algo que no
nos gusta ("Bueno, no está del todo mal"...) o cuando describimos una
situación bochornosa ("Es que se pasó un poco de copas"...) o cuando
describimos a una persona fea y decimos "Es poco agraciada". Hay
asimismo un uso público aceptado del eufemismo, como cuando un medio de
comunicación se refiere a "países del Tercer mundo o países en vías de
desarrollo" para referirse a los países pobres o subdesarrollados. O decir
que alguien desempeña "el oficio más antiguo del mundo", para decir
que se dedica a la prostitución. El uso literario, generalmente sigue al uso
cotidiano, encontramos en textos narrativos o poéticos palabras o frases que
atenúan aquello que desea expresarse para no decirlo directamente.
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