domingo, 12 de enero de 2020

LENGUAJE Y COMUNICACIÓN. LOS CÓDIGOS DE LA COMUNICACIÓN





Como señalábamos en la entrada anterior, una de las funciones principales del lenguaje es la comunicación. Para comunicarnos adecuadamente necesitamos tener un código en común con quien recibe nuestro mensaje. ¿Qué es un código?

«Un sistema de símbolos que por convención previa está destinado a representar y a transmitir la información desde la fuente al punto de destino».
 (Umberto Eco. La estructura ausente)

Si intentamos hablar con un inglés o un japonés y no conocemos su idioma, la comunicación puede dificultarse. En último caso, utilizaremos el lenguaje de señas, como hacen los sordomudos y trataremos que nos entienda. Pero igualmente, si hablamos con un ingeniero o un médico y se expresa utilizando términos especializados no lo vamos a entender, aún si habla nuestro idioma.

La comunicación es un proceso de interpretación de intenciones
El lenguaje, en realidad, no es transparente. Depende de la interpretación que pueda darle nuestro interlocutor, del contexto y la situación en que emitimos nuestro mensaje. Si alguien está molesto o en medio de una situación de tensión, no va a recibir nuestro mensaje de la misma manera que si está relajado y es un amigo, un ser querido. Su atención o su actitud son también un código no explícito, que debo aprender a observar e interpretar.

Podemos emitir un mensaje con una determinada intención e infelizmente nuestro interlocutor puede darle una interpretación distinta e incluso opuesta. De igual modo, si expresamos nuestro mensaje de manera incoherente y confusa, quien recibe el mensaje le va a ser difícil entenderlo, interpretarlo correctamente. Cuando no tenemos claras nuestras ideas o no las expresamos adecuadamente, después tenemos que decir frases como: “―Yo no quise decir eso, yo quise decir que…”

“La racionalidad tiene menos que ver con el conocimiento o con la adquisición de conocimiento que con la forma en que los sujetos capaces de lenguaje y de acción hacen uso del conocimiento”, expresa J. Habermas en Teoría de la acción comunicativa. Para comunicarnos asertivamente tenemos que concientizar  que la comunicación es un proceso de interpretación y no dar por sentado que nuestro mensaje tiene un único sentido. Y que detrás de las palabras que proferimos o recibimos hay una intención, se espera que pensemos algo y/o hagamos algo.

Lenguaje oral y lenguaje escrito
De igual modo es importante tener en cuenta el canal o la forma en que nos comunicaremos. El lenguaje oral, es de interacción inmediata, me llega a través del sonido y la vista, en tanto puedo observar a mi interlocutor; no permanece en el tiempo, a menos que sea grabado; se apoya en signos extralingüísticos (la entonación, la gestualidad, la postura corporal, la expresión facial); no me exige cohesión, coherencia, es más bien espontáneo. Mientras que cuando voy a escribir un texto, debo tener en cuenta que la comunicación no es directa, el mensaje sólo llega a través de la vista, permanece a través del tiempo, no es efímero. No es espontáneo, debe ceñirse a las normas establecidas de gramática, sintaxis. Para ser dominado correctamente, debe estudiarse. Si nuestro texto irá acompañado de imágenes, el código visual o audiovisual, es un lenguaje distinto, en el que tenemos que tomar en cuenta otros elementos tales como la forma, el color, el sonido, la perspectiva, el tamaño, la disposición gráfica, la luminosidad. En el lenguaje visual esos elementos comunican.



Beatriz García 


tucorrectoraenlared.blogspot.com



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